En
el territorio aragonés existen distintos caminos; unos de
gran renombre como el Camino Francés que conectaba Francia
con España a través de los Pirineos, y otros de menor
reconocimiento, que no importancia, como el Camino Jacobeo del
Ebro, que acogía sobre su suelo terrenal a todos aquellos
peregrinos venidos de Europa que atracaban en el puerto de Tortosa..