La vegetación arbórea potencial de la comarca es la
sabina albar en las partes bajas y el pino carrasco en las más
altas. Los sabinares están prácticamente extinguidos,
quedando sólo el de la Retuerta de Pina y escasos ejemplares
aislados, como el que vemos en la fotografía, ubicada en el
término municipal de Gelsa.