La
ermita de la Virgen de Montler se encuentra en uno de los parajes
más extraordinarios de la comarca. Lugar de peregrinación
para celebrar sus fiestas, es de una sola nave con varios altares
traídos del Monasterio de Rueda cuando fue abandonado. Su
nombre, proviene de un piadoso ermitaño, Juan Ler, que anduvo
por estos montes (monte de Ler, montler).